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miércoles, 25 de julio de 2007

Minicurso Básico de Fotografía

Una de las tareas fotográficas a las que me dedico es a impartir cursos de fotografía. Por eso, cuando me contaron de la existencia de este Minicurso Básico de Fotografía pusé toda mi atención para estudiar si podía incorporar su temario y didáctica a mis cursos.
El minicurso se impartió en el incomparable marco de la Alhambra, junto a la entrada al palacio de Carlos V.
La profesora, una "veterana" fotógrafa, curtida en resolver complicadas situaciones fotográficas.
La virtud de este minicurso residia en que al ser individualizado permitia al alumno asimilar perfectamente el temario. A pasar de ello, de estrangis, Montse y Clara fueron alumnas oyentes de dicho curso. Una vez finalizado (no pudieron avisarme antes por la brevedad del mismo) salieron raudas a buscarme y me contaron integro el temario y los contenidos.
Aquí está la transcripción integra del curso:


Profesora: ¿Tu has hecho antes alguna foto?
Alumna: ¿Yo? en la vida.
P: Bueno. Eso ahora es igual. Lo importante es que tengas la cámara. Tú, para saber si has hecho bien la foto has de oír el "clash", no el "click", sino el clash". Y ya está, todo lo demás es complicarse la vida.

Después de recibir dicho curso me aseguraron que la alumna, cámara compacta de película en mano, tomó su primera foto con envidiable éxito.
Tantos años de estudios y de lecturas de reflexión fotográfica que si de Fontcuberta, Barthes, Sontag y Miserachs, para resumir la fotografía a dos palabras: la diferencia entre el click y el clash.
No obstante, no se si incorporarlo a la cartera de cursos que imparto o que...

¿insinuación fotográfica?

Hace unas semanas acompañé a mi hermana a una conocida tienda de material fotográfico para que la informarán sobre características, configuraciones y precios de una réflex digital que se quería comprar.
Una de las dependientas nos explicó muy amablemente las virtudes de esa cámara. Yo le pregunte sobre los diferentes kits, cuales eran las configuraciones, precios y demás.
Después de estar hablando un buen rato de fotografía, de la cámara... llegamos a esta conversación:

Yo: ¿que objetivos tienes aparte de ese?
Dependienta: en principio solo ese.
Yo: mmm... es que ese objetivo no me convence
Dependienta: Bueno. Hagamos una cosa, yo, si quieres, puedo ofrecerte solo el cuerpo.

¿Que como acabó la cosa? otro día os lo cuento.

lunes, 23 de julio de 2007

Me escuecen los ojos

Correría el año 1996 o 1997. Por esa época trabajaba en una tienda de fotos, y en ese comercio me sucedió alguna que otra anécdota curiosa.
En esos tiempos predigitales llegaron a la tienda unos rotuladores que prometían poner fin a uno de los mayores quebraderos de cabeza de los fotógrafos aficionados: los malditos ojos rojos al fotografiar con flash. Colocamos un expositor de dichos rotuladores junto a la caja registradora para que de ese modo la gente los viera mientras les cobrábamos.
Un día llega una señora y me pregunta:

- ¿Para que son esos rotuladores?
- Son para solucionar el problema de los ojos rojos en las fotos tomadas con flash.
- Ah... ¿Y no escuece?